Lleva casi una década en la junta directiva de la Asociación de Ayuda al Enfermo Mental Doa, el último año como presidenta, y Gloria Galán tiene hoy la misma ilusión que el primer día. Si optó por esta actividad fue por la proximidad que tenía con este tipo de enfermedades en el entorno familiar, pero bien podía dedicarse a alguna otra, siempre que se trate de hacer el bien a los demás. La solidaridad es su pasión. De hecho, fue socia fundadora del Banco de Alimentos. «Me gusta mucho ponerme en el lugar de los demás en cualquier circunstancia», explica. Por eso, su rincón preferido no podía ser otro que la sede de la asociación.
Asociación de Familiares y Enfermos Mentales (ALFAEM) pide que sean los médicos de cabecera los que detecten los primeros síntomas de las enfermedades mentales y receten los tratamientos adecuados. En León hay 4.000 personas afectadas que siguen esperando la residencia que se construirá dentro de tres años en una parcela cedida por el Ayuntamiento en la carretera de Asturias.
Cerca de 4.000 leoneses están diagnosticados como enfermos mentales. La asociación de familiares ALFAEM sigue trabajando para que tengan mayor calidad de vida y la atención médica que necesitan.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que ha sido proclamado el pasado jueves 8 de octubre en un acto en el Ministerio de Sanidad y Política Social, la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) y la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN) reclaman una Atención Primaria: integral, coordinada con los servicios de atención especializada en salud mental y al alcance de todos.
Coincidiendo con la celebración ayer del Día Mundial de la Salud Mental, más de 300 personas se dieron cita en la Plaza Alta de Algeciras, convocadas por la asociación de Familiares y Allegados de Enfermos Mentales (FAEM), para exigir más recursos sanitarios y sociales para estos enfermos.
Teniendo como telón de fondo la canción Color de esperanza, los concentrados levantaron sus manos pintadas de verde. Entre los reunidos se encontraban representantes del equipo de gobierno, con el alcalde, Tomás Herrera, a la cabeza, la portavoz de Izquierda Unida (IU), Inmaculada Nieto, y concejales del Partido Popular (PP), así como responsables del Partido Andalucista (PA), de las coordinadoras contra la droga Alternativas y Barrio Vivo, Francisco Mena y Miguel Alberto Díaz, respectivamente, y de distintos colectivos sociales de la la comarca.
´Cuando llueve, llueve para todos´. Éste es el eslogan que preside las jornadas de la I Semana de la Salud Mental, organizadas por Afenes a lo largo de esta semana, con la colaboración de los hospitales públicos de la capital malagueña. Una reflexión que pretende concienciar a la población de la incidencia cada vez mayor de los trastornos mentales en la sociedad.
"Uno de cada cuatro españoles padece una enfermedad mental en la actualidad, y así será también en el futuro", asegura el facultativo Antonio Guerrero, coordinador médico de la Comunidad Terapéutica de Salud Mental del Hospital Marítimo. Conclusión que, lejos de ser unilateral, se repite en boca de numerosos especialistas en psiquiatría, que insisten en que "a cualquiera le puede tocar sufrir una patología mental".
A la mayoría de las personas algo se les revuelve por dentro cuando oyen la palabra ´esquizofrenia´. La mayoría de las personas no sabe casi nada de la enfermedad y sólo tiene prejuicios.
Esas opiniones negativas son muy difíciles de erradicar porque la gente no habla de las enfermedades mentales. Son tabú. No se comentan, las familias de los afectados lo ocultan y los medios de comunicación sólo hablan de ellas cuando una persona con un trastorno mental grave protagoniza algún escabroso suceso.
Décadas después del cierre de los antiguos psiquiátricos, el sistema falla y la carga recae en las familias
La cita es por la mañana, un día de septiembre. José Luis Carrasco, jefe de la unidad de Trastornos de la Personalidad del Hospital Clínico de Madrid y catedrático de Psiquiatría, permite a los periodistas asistir a una sesión clínica con sus pacientes. Son una veintena, jóvenes la mayoría, que acuden a las sesiones de cuatro horas diarias. Algunos no quieren fotos. La conversación, en torno a una amplia mesa, es tranquila, dedicada a los problemas cotidianos de cada uno. De repente, algo ocurre. Un chico alto y delgado, y una joven rubia, inician una riña. Se gritan, se amenazan con gestos. En una fracción de segundo la discusión se calienta, el joven se levanta furioso, arroja las sillas al suelo. La chica va hacia él, grita, forcejea con médicos y cuidadores, que se ven obligados a sacarles de la sala a ambos.
El hospital de Fuente Bermeja acoge el Centro de Rehabilitación Psicosocial (CRPS), cuya función principal es la de desarrollar terapias y programas para personas con enfermedades psiquiátricas que tienen problemas de desarrollo social.
Los pacientes de esta unidad de rehabilitación padecen un trastorno mental grave (TMG), es decir, patologías del tipo esquizofrenia, trastorno bipolar, depresiones recurrentes o trastorno de personalidad, entre otras.
Para asistir a este centro, el enfermo ha tenido que ser derivado del Hospital de Día, de los equipos de salud mental o de la Unidad de Rehabilitación Hospitalaria de Fuente Bermeja.
MARTA WINTER NAVARRO/PETRA LEÓN
Días pasados el diario LA PROVINCIA publicó la noticia de un desgraciado suceso ocurrido en Gran Canaria, en el que una persona que padece un trastorno mental protagonizó una agresión grave. Antes que nada, queremos mostrar nuestro pesar y nuestro apoyo a las personas afectadas por este suceso; no es nuestra intención hablar de un caso que sólo conocemos por lo publicado en la prensa, pero como profesionales de la Salud Mental queremos hacer una serie de reflexiones sobre el modo, y las consecuencias, en el que los medios de comunicación tratan cualquier suceso violento en el que se encuentre implicada una persona presumiblemente afectada por una enfermedad psiquiátrica.
Un ensayo clínico compara el Entrenamiento grupal en Habilidades de la TDC (EH-TDC), orientada al aprendizaje de habilidades de autorregulación emocional, con una Terapia grupal Habitual (TH), no centrada en la adquisición de capacidades de autocontrol. Es el primer estudio que evalúa si un entrenamiento intensivo breve y sólo grupal puede resultar efectivo para tratar el llamadoTrastorno límite de la personalidad (TLP).
Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC)
Un Ensayo Clínico financiado por el FIS y el Centro de Investigación Biomédica en Red en el área de Salud Mental (CIBERSAM) ha evaluado la eficacia terapéutica de una Psicoterapia de Entrenamiento en Habilidades (TEH), orientada al aprendizaje de habilidades de autorregulación emocional, en comparación con una Psicoterapia Habitual (TH), no centrada en la adquisición de capacidades. El estudio ha sido publicado en Behaviour Research and Therapy.
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16/09/2010 17:00:00
TALLER DE HABLILIDADES SOCIALES en CASA DE LAS ASOCIACIONES.Rúa Manuel Beiras, nº3(antigüa estación de cornes)17:00 a 19:00h
23/09/2010 17:00:00
TALLER DE HABLILIDADES SOCIALES en CASA DE LAS ASOCIACIONES.Rúa Manuel Beiras, nº3(antigüa estación de cornes)17:00 a 19:00h
24/09/2010 16:30:00
SEMINARIO DE PSICOEDUCACION PARA FAMILIAS. en el Centro Sociocultural de Fontiñas de 16:30 a 20;30h.